Pido perdón por la extensión, pero a esta altura es necesario recapitular (y de paso bajar el tono un poco). Muchas veces cuando discuten dos bandos ocurre que cada uno tiene razón en unas cosas sí y en otras no, pero cada parte quiere tener la razón en todo. Se me ocurre hacer una lista de cosas en las que estoy de acuerdo con cada 'bando' (perdón por la expresión) a ver si sacamos algo en claro.
Estoy de acuerdo con los que se suelen definir como “internautas” (a mi juicio, erróneamente, porque mi tía abuela también lo es, y no descarga) en que:
- Internet ha cambiado las reglas de el consumo y distribución de contenidos culturales digitales.
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Tenemos una industria obsoleta ni entiende los cambios ni se adapta a ellos.
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Esa misma industria ha abusado durante años no solamente de los consumidores, sino de los mismos artistas.
- Ese abuso a los consumidores se sigue produciendo en la lenta y torpe adaptación de la industria a lo digital. Ejemplo 1: ¿por qué un CD físico que aun se puede comprar en alguna de las pocas tiendas de discos que quedan vale 10€, y también vale 10€ comprado en mp3 en una tienda digital? ¿La fabricación, el transporte y la distribución no valen nada? Alguien está ganando de más. Ejemplo 2: lo mismo vale para los libros, con el agravante de los
DRM. Con
DRM un libro ya no es para ti para siempre, sino que simplemente “alquilas” el derecho a leerlo en un aparato determinado. Un abuso flagrante.
- Los vendedores de libros se están equivocando ahora tanto o más que los de discos hace unos años. Casi no hay libros digitales, los pocos que hay son muy caros, con
DRM, y Libranda es, directamente, como alguien ya dijo aquí, un insulto a la inteligencia. Realmente pareciera como si la industria “empujara” a los que de buena fe buscan libros electrónicos digitales y estarían dispuestos a pagar por ellos a buscarlos en las redes P2P.
- El cánon digital, que te cobra un impuesto “por si acaso” otros roban es, simplemente, un atraco legalizado.
- La SGAE y organismos afines han hecho y siguen haciendo las cosas tan torpemente, que difícilmente podrían buscarse más enemigos.
Pero también estoy de acuerdo con la industria y artistas en que:
- Las posibilidades que abre internet están siendo aprovechadas por muchos internautas para abusar y tener una “barra libre” gratuita, indiscriminada y carente de toda reflexión. He visto infinidad de veces (afortunadamente, no en este foro) insultos gratuitos a artistas por el simple hecho de ser ricos y famosos, como si el dinero no lo hubieran ganado con su esfuerzo. Asimismo existe una indiferencia absoluta hacia los artistas poco conocidos, los de las cuentas corrientes en números rojos, que parecen directamente inexistentes para muchos internautas.
- Como dice el odiado Ramoncín, si la gente tuviera en el teclado un botón mediante el cual nuestros ordenadores sacaran lonchas de jamón pata negra sin pagar, los ganaderos, transportistas, distribuidores y vendedores de embutido irían directamente al paro sin que a nadie le importara.
- Es cierto que muchos internautas participan en las descargas de contenidos protegidos de manera casual o inconsciente,
pero es igualmente cierto que otros (pocos o muchos, me da igual) sacan beneficios de esa actividad.
- Y aun así no es necesario no tener ánimo de lucro para causar un mal irreparable. Yo puedo asaltar un almacén de calzado, robar un contenedor y luego regalar todos los pares de zapatos a la gente que pasa; aunque yo no haya ganado un duro, he arruinado al comerciante igualmente. Eso NO es altruismo.
- Todos aquellos que dicen “la cultura debe ser libre y gratuita” ¿por qué no van a La Casa del Libro, seleccionan los libros que quieren y salen con ellos en la mano, sin pagar pero sin esconderlos, con dos coj..., al grito de “¡cultura para todos!”? Si hacen eso, yo seré el primero en aplaudir la coherencia y me quitaría el sombrero. (No me irrita tanto el robo en sí, como el hecho de negarlo).
- Sobre los herederos: ¿por qué no escandaliza el que puedas dejarle a tus nietos un terreno, un piso o un dinero, y sí los derechos de un libro?
A mi juicio, todo lo hablado se reduce a un único argumento al que se remiten todos los demás. Y este argumento se tiene claro, o no. Es el siguiente:
- Los autores tienen derecho a cobrar por su trabajo. Les pertenece. Y punto.
Y a partir de aquí examinamos la nueva realidad de internet, los errores de cada parte, y organizamos la nueva forma de hacer las cosas. Pero teniendo claro lo principal.