Terminé La interpretadora de sueños, de Rafael R. Costa, que me ha parecido una novela de una calidad tremenda y muy original, y estoy con La loba de Al-Andalus, de Sebastián Roa, novela histórica de intrigas políticas que descubre el personaje de un rey de Valencia que me era totalmente desconocido, Mardanish, El rey lobo.







