Pues yo estoy leyendo justo ahora "1Q84" y si alguien me recomienda algo para mi próxima lectura se lo agradezco porque no creo que tarde más de una semana en terminarlo.
"Tiene gracia. No cuenten nunca nada a nadie. En el momento en que uno cuenta cualquier cosa, empieza a echar de menos a todo el mundo." J.D. Salinger.
Leyendo "Una princesa en Berlín" de Arthur R.G. Solmssen muy recomendable para todos aquellos que disfrutan con la novela histórica, ambientada en la Alemania de entreguerras. Una época sobre la que al menos yo no he leído mucho, hay muchos libros sobre ambas guerras mundiales y especialmente sobre la segunda. Este libro refleja una sociedad alemana humillada por la derrota, desolada por la falta de esperanza, paro, inflación galopante etc. Un cúmulo de hechos que acabaran desencadenando el triunfo del nacionalsocialismo y finalmente la 2º GM. Sólo voy por el 30% del libro pero me está gustando mucho.
Comentar que esta novela tiene bastantes frases cortas en alemán, no están traducidas al castellano porque creo que se ha querido respertar la versión original del libro en inglés, donde tampoco están traducidas, no suponiendo ningún problema para los que no tenemos conocimientos de la lengua germana.
He vuelto a la saga Dresden de Butcher
Voy por el 7° (Latidos Mortales)
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Tres días de agosto, tres libros:
1) Un comienzo para un final
2) Blues de Trafalgar
3) Un saco de canicas
Los tres me han gustado mucho y me parecen muy recomendables.
Tienes que ir más a la playa, Liberyd![]()
Puedes acariciar a la gente con palabras. Francis Scott Fitzgerald
Leer surte un efecto peligroso: Encender fuegos artificiales en la intimidad del cerebro. Terry Pratchett
Terminado El Reich de hielo, una chorradita de aventuras donde los nazis viajan a la antártida tratando de reivindicar ese continente para Alemania y donde encuentran una amenaza terrible que podrían utilizar como arma durante la guerra.
Entretenida y poco más, de las de leer y olvidar.
También me terminé el de El temor de un hombre sabio, el segundo de la trilogía de Kvothe. Le he cogido un paquete al protagonista impresionante. Todo lo hace bien, es súper inteligente, es guapo, es hábil, un fenómeno en todo lo que hace, famoso, popular... vamos, "un guay", como se suele decir. Y en lo único en lo que es torpe, que es en el ligoteo (porque claro, solo tiene quince años y aún no tiene tablas)
Contenido oculto:
Tanta perfección me abruma. Menos mal que hay otros personajes que me caen mucho mejor, como el de Auri, que me parece simplemente delicioso, o el muy humano de Simmon.
Y hay que reconocer que Patrick Rothfuss escribe muy pero que muy bien, y eso lo perdona todo. Aunque ya es hora de que Kvothe se pire de la universidad de una vez, que ya parece Harry Potter.
Ahora estoy con La guerra de Navarra (1512-1529), crónica de la conquista española. No es una novela, sino un libro de historia que llevó a su autor 9 años de investigaciones en archivos de Navarra, Castilla, Portugal, Inglaterra, Francia e Italia. Como tal libro de historia, marea la enorme cantidad de datos, nombres y fechas que se prodigan en esta obra, pese a que su autor intenta en todo momento usar un estilo claro, directo y lo más ameno y menos farragoso posible. El libro relata los avatares de la conquista de Navarra, atrapada entre dos imperios en formación en ese momento, como eran España y Francia, en pugna entre sí y para cuyos ejércitos resulta crucial el control del pequeño reino de Navarra y los pasos del pirineo. Se nos pone pues en la situación geopolítica, bélica e incluso religiosa de la época, cuando todo ello formaba un totus revolutum.
Para mí es muy curioso es ver las distintas batallas que tuvieron lugar en localidades que conozco bien, alguna incluso a pocos metros de mi casa. Y también la realidad socio-política del momento o cómo se desarrollaban los combates.
Por ejemplo, durante la primera conquista, en 1512, cuando las arrolladoras tropas castellanas llegan a la ciudad de Tudela y la cercan, un grupo de notables de la ciudad sale a parlamentar con el invasor y llegan al acuerdo de que los castellanos no ataquen hasta al menos dos semanas después, por si durante ese tiempo puede llegar ayuda del ejército navarro. Los castellanos acceden a cambio de 9 rehenes entre gentes distinguidas de Tudela y la ocupación de dos torres de vigilancia y una de las puertas de entrada a la ciudad, así como la promesa de rendir la población si en el tiempo estipulado no llegan los socorros. Los sobornos y ese tipo de cosas también están a la orden del día.
La mayor parte de la conquista es así: un ejército llega a una población con fuerzas abrumadoramente superiores. Los defensores, viendo que están ampliamente sobrepasados, negocian con los atacantes las condiciones de la rendición, básicamente que se respeten los fueros de la villa, las propiedades de sus habitantes y que éstos queden exentos de unirse al ejército ocupante. Juran lealtad al rey y ya está. Por supuesto, en cuanto el enemigo se va o si deja una guarnición demasiado exigua, la villa se alza en armas inmediatamente. Por otra parte se dan casos de ciudades o villas que se rinden pero algunos lugareños no están de acuerdo y se encierran en una fortaleza, torre, iglesia o cualquier edificio lo bastante robusto para resistir y eso da lugar a situaciones un poco esperpénticas, donde hay ciudades bajo control castellano, salvo uno o dos edificios que pueden estar en esa situación durante años. Lo que hacía el Duque de Alba para tratar de minimizar ésto era obligar a los hombres más prominentes de cada población a ir a Valladolid, Burgos o donde estuviera el rey Fernando en ese momento, a jurarle lealtad. Era una forma de exilio temporal (costaba muchísimo tiempo y dinero viajar en esos tiempos) y así al menos durante ese tiempo los castellanos se aseguraban de librarse de los elementos más peligrosos para ellos mientras seguían librando la guerra.
Es muy curioso también cómo se pasaba en muy poco tiempo, apenas días, desde que se estaba a punto de conseguir una victoria aplastante y definitiva a, de repente, estar a punto de perderlo todo por la llegada del invierno, o de refuerzos, o porque algún bando no era capaz de trasportar sus cañones por un puerto de montaña. O cómo la mayor parte de batallas eran incruentas, con muy pocas víctimas mortales (apenas 3 ó 4), sin duda debido a lo rudimentario del armamento, y de repente había una gran confrontación en la que podían morir miles de hombres en unas horas. Y también de cómo éste minúsculo reino tenía una importancia estratégica trascendental en el tablero europeo del siglo XVI, implicando a reyes, emperadores y papas y de cómo en la conquista de Navarra se llegaron a movilizar ejércitos enormes para la época, solo vistos hasta entonces en los campos de batalla de Italia.
Muy interesante, por lo cercano.
Última edición por katxan; 04/08/2013 a las 22:52