Qué remedio. Era lectura obligatoria en mi carrera.
Y sí creo que se adapta a lo que pedía aida: amor y terror. El terror es obvio, también hay aventura, y el amor, si bien no es lo principal del libro, también está presente en la relación de Jonathan y Mina. En fin, que me gustó la versión libérrima de Coppola, pero no, no iba yo por ahí.
Ahora, que si el tema de amor tiene que ser por narices pastelada, pues no, eso no lo hay en Drácula.






