Gracias, Oitaven, le echaré un ojo por la tarde, cuando por fin me dejen descansar.
Gracias, Oitaven, le echaré un ojo por la tarde, cuando por fin me dejen descansar.
Puedes acariciar a la gente con palabras. Francis Scott Fitzgerald
Leer surte un efecto peligroso: Encender fuegos artificiales en la intimidad del cerebro. Terry Pratchett