Bueno, pues ya he terminado "La verdadera historia de Henry Quebert" y decir que sigo sin recomendarla.
Un mal best seller que mezcla a Nabokov con Millenium igual que mezcla las churras con las merinas.
De 0 a 10: un 3.
Hay tres tipos de personas: las que saben contar y las que no
Puedes acariciar a la gente con palabras. Francis Scott Fitzgerald
Leer surte un efecto peligroso: Encender fuegos artificiales en la intimidad del cerebro. Terry Pratchett
Yo estoy con Estación de la calle Perdido. De momento, (35%) magnífico.
Yo estoy leyendo la saga de Roma de Colleen McCullog. Voy por el cuarto libro (de siete) y los libros están bastante entretenidos, eso sí, son libros bien grandes y densos.
Acabado Meridiano de sangre. Desde luego es un estilo muy sui generis el de Cormac MacCarthy, al menos en este libro. Se limita a describir ambientes y acciones, sin aportar ni un ápice de las motivaciones de los personajes, que apenas hablan, y de los que desconocemos sus pensamientos y absolutamente todo. Solo sabemos lo que hacen. Ni por qué ni ninguna otra cosa.
Esto crea un clima de distanciamiento y desapego entre el lector y los personajes y a su vez da la impresión de que los personajes no son dueños de sus actos, como si todo lo que hicieran estuviera predestinado y no pudieran actuar de ninguna otra forma. Ésto incluso cuando cometen actos de atroz crueldad y violencia: asesinatos, violaciones, torturas,...
La sensación final que me ha quedado es la de haber visto magistralmente dibujado un paisaje árido, hostil y cruel como es el de los desiertos por los que pululan los cazadores de cabelleras, que a su vez son igualmente áridos, hostiles y crueles, incluso con un punto de locura autodestructiva. Un poco al estilo de los soldados de Sven Hassel o del personaje que tan magistralmente dibujara Werner Herzog en la película Aguirre o la cólera de dios.
Da la impresión de que más que intentar contar una historia o conseguir que entendamos o empaticemos con unos personajes lo que ha buscado ha sido dejar una huella en nuestra mente de cómo era un lugar y una época muy determinados, de cómo el salvajismo de la naturaleza iba acompañado del salvajismo del hombre. En el libro todo es destartalado, todo es caótico, todo es viejo, polvoriento, decrépito. Como las almas de quienes pululan por sus páginas.
Como dije, es el primer libro que leo de este autor, no sé si el resto de sus obras siguen una senda parecida o varía de registro. En cualquier caso, me ha gustado.
Y otro libro que acabo de terminar es Bangkok 8
Un agente de policía tailandés, aunque mestizo de padre norteamericano, debe investigar el asesinato mediante serpientes de un marine yanki.
La trama policíaca es casi lo de menos. Como no podía ser menos en una ciudad como Bangkok, se mezcla la corrupción de las autoridades con un turbio asunto de perversiones sexuales y el tráfico ilícito de obras de arte. Pero eso es lo menos interesante. Lo que más me ha llamado la atención ha sido la descripción del choque de culturas, la contraposición de la manera de pensar tailandesa respecto a la de los "farang", de cómo para ellos es indisociable la espiritualidad de las cosas materiales, de cómo hacen funcionar una cultura corrupta y aparentemente caótica a los ojos de un occidental pero que bajo la superficie funciona con una lógica aplastante y con la precisión debida para convertir el crimen en un andamiaje capaz de conseguir que la sociedad funcione y además funcione bien.
A mí me ha gustado.