Este artículo que acabo de leer, viene de Literatura Fantástica. El autor, Damien G Walter, lo publicó en su blog originariamente en inglés. No me lo había planteado del modo que lo comenta el autor, así que os pregunto a los que leéis o habéis leído más ciencia ficción/fantasía que yo, qué os parece.
Damien G. Walter“Es solo que me parece que la CF, desde Ballard hasta Herbert, había asumido la misión de inventar y explorar psicologías desconocidas, frescas y novedosas. Era una tarea fascinante y sobrecogedora. Parecía que íbamos a dar con algo importante y… perdimos la sangre fría necesaria para llevarlo a cabo.”
No hay nada menos interesante que algo cuya única razón de existir es complacerte. Y hay ocasiones en las que las cosas de este tipo no son meramente insulsas sino radicalmente desagradables e, incluso, insultantes. El motivo es que la naturaleza de algo cuyo único objetivo es complacer es, por definición, manipuladora, tal vez incluso explotadora. Si intenta complacer es solo porque pretende obtener algo de ti. Y si lo que pretende obtener es dinero, bueno, eso es lo más aburrido e insultante de todo.
La cita con la que empieza esta entrada surge de algo que dijo mi amigo Jim Worrad en un hilo de Facebook provocado por la idea de que, hoy en día, nadie publicaría a Ursula Le Guincomo nueva autora. La cita de Jim resume perfectamente una sensación que lleva varios días incomodándome, desde que publiqué mi última columna Weird Things sobre las nuevas antologías de Le Guin “The Real” y “The Unreal”. Mientras pensaba en la escritura de Le Guin me di cuenta de que lo que en realidad me estaba preguntando es porqué hay tan pocos escritores, dentro del género de la fantasía, que produzcan el tipo de calidad (creativa, intelectual, técnica) que Le Guin ha escrito a lo largo de toda su carrera.
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