Iniciado por
Peto
Mal enfocado, señores.
Tal y como yo lo veo, antes podía elegir entre un puñado de libros a mi alcance y ahora el límite lo pone mi curiosidad. Para nada pretendo leer todo lo que bajo, solo lo tengo por si mis intereses derivan en una u otra dirección. Entre la capacidad de elección que tengo ahora a la que tenía hace 10 años, hay un mundo. Viene a ser la reinvención de la imprenta de Gutemberg.
A mí me salen las cuentas perfectamente: El resto de mi vida leyendo lo que quiero, no lo que puedo.