Le pregunta el hijo a la madre:
que tal esta papa de la diarrea?,
pero si tu padre no tiene diarrea,
dice el niño: como ayer a la noche te oí decir en alto a ver si se ponía dura la mierda esa...
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Le pregunta el hijo a la madre:
que tal esta papa de la diarrea?,
pero si tu padre no tiene diarrea,
dice el niño: como ayer a la noche te oí decir en alto a ver si se ponía dura la mierda esa...
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Se abre el telón, y aparece Rajoy en mitad del escenario.
Se cierra el telón.
Se cierra el teatro.
Se cierra el colegio público.
Se cierra el hospital público....
Coinciden 4 cientificos, uno español. uno inglés, un alemán y un francés.
Y el español dice:
-¿Qué van a tomar los señores?
El típico bebé bilbaíno...
Un bilbaíno está bebiéndose una cervecita en un bar de Donosti. Recibe una llamada en su móvil. Descuelga, sonríe de oreja a oreja y le dice al camarero que ponga una ronda para todo el bar, porque ha sido padre. Su mujer ha tenido un típico bebé bilbaíno con un peso al nacer de 11 kilos.
Los clientes del bar, todos puros guipuzcoanos, miran con incredulidad al bilbaíno, pues nadie puede creer que un recién nacido llegue a pesar 11 kilos. Pero el bilbaíno se encoge de hombros y dice:
- “Es la media en el Botxo, chaval. Como he dicho, mi niño es un típico bebé bilbaíno”.
Los guipuzcoanos, no del todo convencidos, se acercan y le felicitan, también se oyen exclamaciones desde otras partes del bar, incluso una mujer se desmaya debido a dolores empáticos.
Dos semanas más tarde el bilbaíno vuelve a Donosti y al bar. El camarero, que le reconoce, le dice,
-“¡Kaixo!, usted es el padre del típico bebé bilbaíno que pesó 11 kilos al nacer ¿no? Todo el mundo ha estado haciendo apuestas sobre cuanto pesaría su hijo después de dos semanas. Y ya que esta aquí, díganos cuanto pesa ahora”.
Todos los guiputxis que llenan el bar tienen las orejas como radares.
El bilbaíno responde con orgullo paternal:
-“Ocho kilos”.
El camarero, confuso y desconcertado, le dice:
-“¿Qué ha pasado? Si el bebé pesaba 11 kilos el día que nació”.
El orgulloso padre bilbaíno se toma pausadamente un buen trago de su botellín, se recrea en la suerte, mira vacilón a toda la clientela que espera expectante, se seca los labios en la manga, se inclina levemente ladeado hacia el camarero y con aire cómplice exclama:
-“Lo hemos operado de fimosis”.
Dos amigos en un bar tomándose un par de cervezas y charlando un rato.
Le pregunta al otro:
-oye tu mujer grita mucho cuando lo hace?.
Le contesta el amigo:
-imaginate lo que grita que la oigo desde aquí.
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