Pues ya sabes!!!! Hoy ni aparezcas por García Rivero!!!>:P>:P
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- ¡Soy español! ¿A qué quieres que te gane?
- A renta per cápita.
- Eeeh... digo de deporte.
- A ajedrez.
- Bah... Que te jodan.
En ajedrez tampoco somos (como país) tan malos. En el ranking de la federación internacional de ajedrez, de 131 países estamos en el puesto 18, que tampoco es para llorar.
¿Aunque quién se puede comparar a Rusia? Pero es que allí hace mucho frio. :p
Dos, pero de los que no hacen gracia:
Pregunta: ¿Qué hace un negro del Sahel si se encuentra un guisante?
Respuesta: Monta un supermercado.
El otro:
Va un Papa en viaje a África, a uno de esos países con hambrunas. Le recibe una multitud quizás llevada allí a la fuerza. Una mujer delgada de grandes ojos, sostiene a un niño esquelético con ojos aún más saltones. El crío llora, desnutrido, quizás moribundo... Cuando el Papa llega a su altura, lo acaricia y pregunta a un cardenal de su séquito: ¿Por qué llora el niño? El purpurado, apurado, tras dos segundos, dice: Porque no come, Santo Padre... El Papa, con una sonrisa comprensiva, le da un amable cachetito al nene mientras benevolente, suavizando la voz, le dice: ¡Ah, no quieres comer, pillín! ¡Pues tienes que comer, hay que comer, hay que comer!
:-s
Si pasamos de humor a drama, ahí va una adivinanza.
En que país se hace honoris causa a un entrenado y los investigadores se tiene que marchar a otros para trabajar?
Para relajar el ambiente:
- ¿Qué mide 16 cms y hace feliz a las mujeres?
Contenido oculto:
Vaga uno por el desierto, el arquetipo del sediento y harapiento; doblado por el cansancio y el sol inmisericorde... Desde la cima de una duna, ve una carretera de asfalto y un establecimiento con el rótulo "Desert Inn"... Como puede, llega y atraviesa el asfalto, ya casi reptando abre las puertas de cristal de la cafetería, agradecido por el aire acondicionado... Asoma su cabeza por encima de la barra. El barman, un joven lozano con camisa blanca de manga corta, impecable, más una pajarita de elástico, mientras no deja de sacar brillo a una copa, repara en el cabezón e impertérrito le pregunta: ¡Buenos días, señor! ¿Qué le pongo? ¿Algo de beber?... El ávido de agua, al borde de la deshidratación, tras un segundo responde: ¡¡No, joputa, no!! ¡¡¡Un polvorón!!!
;)