Ah, aquí está.:p
Es cierto, doy fe. En nuestro miniforo privado, no se puede argumentar usando a Hitler y similares. Tampoco se admiten ad-hominems, aunque yo los uso con cierta libertad porque me divierte:p
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NO me vale, Faisanes. Hoy en día uno puede dejar de ser lo que le dé la gana o empezar a serlo sin que nadie se rasgue realmente las vestiduras. Lo que era nates no justifica lo que es ahora. Tener hijos sin casarse, casarse sin pasar por vicaría, tener hijos y no bautizarlos... estas cosas ya no importan. Apenas se comentan. NO es que ya no nos alteren a nosotros, es que apenas alteran a la generación anterior.
Pues no, es una comunidad democrática en la que el que argumenta mejor se lleva el apoyo del resto. Lo de usar a Hitler se considera un truco fácil, porque cualquier cosa que se planee contra Hitler está justificada, con lo que Hitler sirve para justificar cualquier cosa. Por ejemplo, matar a un niño. :-\":p
Así las cosas, estaría justificado matar a un niño cortándolo vivo en rodajitas de 5 mm empezando por los pies, si ese niño es Hitler y salvas 50 millones de vidas. Es trampa. Hitler no sirve para establecer ninguna regla. Es la excepción. Por eso no conviene usarle. Y por alguna que otra cosa más.
Yo lo uso a veces, pero es que soy un poco tramposillo.:p
De todas formas, Godwin no dice que no se pueda mencionar nunca a Hitler o a los nazis. Yo creo que lo que pretende es que no se abuse de las comparaciones, pero tampoco hay que abusar de Godwin;)
Luego de escribir lo de arriba, estoy oyendo a Mózart. Su Misa, aunque sea de Réquiem, le hace a uno sentir, no importa las decenas o centenas de veces que uno la haya oído... Siente uno y hasta se siente cristiano. :-)
No digamos ya con La Pasión según san Mateo, de Bach... No sólo perfecta en su composición, sino además extensa, muy extensa... Hay quienes han dedicado años de su vida, a disfrutar, memorizando y analizando, cada uno de sus pasajes y recovecos... Con Bach, uno es capaz hasta de ir a confesarse. :-) No me veo bien, bromeando con estas cosas, pero lo hago con cariño y respeto (y envidia) a los creyentes. :-)
Sí que puedes apostatar, yo conozco a varios que lo han hecho. Eso sí, la iglesia no lo pone nada fácil, hay que estar dándoles la murga constantemente porque "se les olvida" borrarte de sus registros. Su sistema consiste en crear una maraña burocrática que retrase contínuamente lo que debería ser un trámite sencillísimo y además supone molestias considerables para el apóstata, que debe perder mucho tiempo a ello. Teóricamente basta con remitir una carta al arzobispado expresando el deseo de apostatar, pero la práctica dice que es algo muy árduo. Muchas veces incluso en los obispados se niegan a coger los documentos de apostasía, y mucho menos a sellar una copia como recibida. Entonces ya hay que meterse en Burofaxes (caros) o notarios (más caros aún) para que quede constancia de que el documento ha sido entregado.
Esa reacción puede deberse a que, para un cristiano convencido (y hay que suponer que las cúpulas eclesiales lo son >:)), el alejamiento de una persona del seno de la religión verdadera puede condenar su alma. Puede responder a ese sentimiento piadoso. O, si somos más pérfidos y pensamos en términos más terrenales, también puede deberse a que la iglesia como institución teme que, lo que a día de hoy no dejan de ser meros casos puntuales y anecdóticos de apostasía, puedan convertirse en un torrente de deserciones si lo ponen fácil. Muchas veces no se hacen las cosas por simple comodidad. Como ser cristiano oficialmente no duele ni cuesta dinero, mucha gente que no cree simplemente pasa de malgastar su tiempo en despachos y papeleos.
El poder actual de la iglesia católica y su influencia en la sociedad está basado en el número de sus fieles. Para contabilizarlos, solo se dispone de las actas de bautismo y de las estadísticas que se puedan hacer. En el primer caso, los cristianos en el momento de su bautismo no han elegido serlo, pues aún no tienen conciencia alguna de su propio ser. En el segundo, hablamos de estadísticas con sus márgenes de error y posibles interpretaciones interesadas.
Si existiera un registro oficial de apóstatas y quien quisiera pudiera inscribirse en él en cinco minutos, habría una base real sobre la que medir el peso real de la iglesia católica en la sociedad. Y si fuese menor al que se le presupone, en esa misma medida disminuiría su influencia en los ámbitos políticos, económicos, etc. donde tan a gusto se mueve. Los concordatos no serían iguales si en un momento dado se descubriera que la iglesia católica tiene 5 millones de fieles menos de los que se le presuponen.
¿Se puede apostatar en España? Sí, se puede. ¿Es fácil? No, es muy engorroso. Pero se puede, a nadie se le impide si pone el empeño suficiente.