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Ver la versión completa : Ende y Tolkien.



Faisanes
22/02/2010, 13:58
Hoy (para que la leyera mi hijo, que está con La Historia Interminable) recuperé esta nota, de Opinión de El País, de hace ¡más de 16 años! Cuando tecleé el texto que sigue, yo era por tanto dieciséis años más joven, o menos viejo. :-\"La repera. :-s

En su género, Tolkien influyó a bien de escritores, creo que eso es indiscutible. :-)

Un saludo. ;)


'La historia interminable'
Faisanes. - Madrid. - 17/11/1982

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Leo ahora el artículo de Juan Tébar sobre Tolkien-Ende, y no puedo por menos de dirigirle esta carta. Coincidiendo con Juan Tébar en cuanto comenta, me llega casi a molestar, no obstante, el que se una a ambos escritores en la misma altura y en la misma página.Tolkien, influido por sus múltiples lecturas (qué duda cabe), ha sido a su vez provocador, e influyente de y en muchos de sus fieles seguidores y sinceros admiradores, y así vemos su huella en varias obras, no sólo de fantasía, sino hasta de ciencia-ficción.

¿Quién podría dudar de la capacidad inventiva del creador de Graógraman, el león de color cambiante, según donde se halle en su desierto de dunas variopintas ... ? Pero, ¿se ha entretenido alguien en sumar (o detectar al menos) los puntos comunes entre la obra de Tolkien y La historia interminable ... ?

El mithrill de Tolkien (con el que se realizaban armas, cuerdas e infinidad de instrumentos) sacado del fondo más secreto de las montañas por los enanos y utilizado por los elfos y por varios de los protagonistas de El señor de los anillos... Este mithrill de Tolkien se convierte en Ende en una plata especialísima con la que se trenzan riendas y se elaboran sillas de montar y hasta tarribién barcos, y lo sacan los ayayai de las profundidades de la montaña.

La araña ltreyu es aparente (aunque distinto, eso sí) trasunto de la Ella de Tolkien. El dragón de El hobbit se llama Smaug, y el dragón malo de La historia... se llama Smerg. Cuando Atreyu dice lo de "yo soy nadie", creemos estar oyendo el juego de adivinanza entre Gollum y Bilbo acerca del anillo... El anillo vuelve invisible, y en La historia... no fallta un cinturón con la misma propiedad mágica. Las espadas brillantes de uno y otro libro... La Vetusta Morla, hablando sola y utilizando la primera persona del plural, nos recuerda peligrosamente al solitario y longevo Gollum, de exactas costumbres coloquiales, etcétera.

Bien venido todo lo que haga que la gente (y Ios niños sobre todo) compre libros. Una vez comprados, será más fácil que sean leídos. Pero es normal que a un incondicional de Tolkien le molesten ciertas equiparaciones, aun admitiendo la indudable valía de Michael Ende y su Historia interminable.

katxan
22/02/2010, 15:04
Y sin embargo en La historia interminable sí hay varios elementos totalmente originales.

Uno de ellos es el enemigo. No cabe duda de que el imaginario de Tolkien creó enemigos formidables y carismáticos, desde el mago Saruman a los Uruk-hai, los terroríficos Nazgûl y, por supuesto, el líder de todos ellos, el formidable Sauron. Pero todos estos terribles antagonistas solo prometen sufrimiento, dolor y agonía.
Ende nos propone algo aún peor, Ende nos propone La Nada, la no existencia, ni siquiera de la muerte. En mi opinión, solo por eso Ende ya se merece el reconocimiento que tiene.

Por otro lado, sin duda Ende fue influenciado por Tolkien, y Tolkien por otros muchos autores, y estos a su vez por leyendas perdidas en el imaginario colectivo popular enraizado en siglos pasados, especialmente en toda la mitología celta. Y luego hay muchos recursos que ya forman parte de los tópicos sin saber de dónde nacieron y multitud de autores los toman para sus libros. Son, haciendo una referencia al western, como la pelea en el saloon, el asalto de los indios a la diligencia o el duelo de pistoleros al amanecer. Situaciones que prácticamente nunca se dieron en la realidad (salvo las peleas de borrachos en el saloon :p), pero que han pasado a ser parte del paisaje del far west en la imaginación colectiva tanto como los cactus del desierto. En el caso de la literatura fantástica los dragones, las arañas gigantes, el objeto mágico de poder inconmensurable o la invisibilidad son tan comunes como las pulgas en los perros, y su paternidad difícilmente podrá atribuirse a Tolkien. Habría que remontarse a los primeros autores de fantasía y aún más atrás, a la tradición oral de bardos y trovadores, a los cuentacuentos y a las leyendas populares, para hallar la raíz de muchas de estas ocurrencias, que a menudo atribuimos a la imaginación del autor pero que en no pocas ocasiones bebe de fuentes infinitamente más remotas y siempre anónimas. Así ocurre con seres de fantasía como los elfos, los orcos, trasgos, enanos, trolls y demás fauna del universo tolkeniano, tomados directamente de la mitología celta, escandinava y germana principalmente. No es lo único. En la obra de Tolkien pueden verse múltiples rastros de la leyenda germana del Anillo de los Nibelungos (aunque Tolkien siempre lo negó, pero la realidad es que la evidencia es clarísima para cualquiera que lea El señor de los anillos. Eso no le quita el menor mérito al maestro británico). El cantar de los Nibelungos data del siglo XIII y en él ya aparece una capa que otorga la invisibilidad, entre otros muchos detalles que luego se verían reflejados en las obras de Tolkien.

En mi opinión Ende y Tolkien son dos autores lo suficientemente diferentes y con personalidad propia como para ser comparados. Y en mi opinión también, ambos merecen ser disfrutados por igual, sin más consideraciones, porque es probable que Ende tomase ideas de Tolkien, pero quién sabe si realmente fue Tolkien quien las parió o a su vez se apropió de ellas al encontrarlas en otro autor o en la tradición popular. Y quién sabe si Ende en realidad no fue influenciado por Tolkien, sino que, como buen alemán que es, tomó esos referentes directamente de la mitología germánica.

En definitiva, no otorgo demasiada importancia a la paternidad de los... digamos, objetos o situaciones comunes, sino más bien a que se haga un buen uso de ellos. A lo largo de mi vida de lector me he encontrado con escritores que han demostrado mucha, muchísima imaginación, bastante más que Tolkien. Pero con eso no basta. Luego hay que saber qué hacer con ello, cómo encajar los elementos y cómo crear una historia que merezca la pena con todo ello.

Continuando con el símil que he empleado antes, si a mí me dan unos cuantos duelos de pistoleros, asaltos de diligencia y peleas en el saloon, solo conseguiré hacer con ello el spaghetti western más cutre, casposo y vomitivo. Si eso mismo se lo dan a John Ford, hará una maravilla del séptimo arte como La Diligencia.

Terisa
22/02/2010, 15:37
Totalmente de acuerdo. Mi recuerdo de la historia interminable es aún anterior. Yo lo leí cuando salió, esa maravillosa edición en color cobre y verde (algo para lo que no vale el lector ;) ). Y sí, recuerdo esa Nada que puedes seguir luego en los hombres grises de Momo. Y efectivamente, Tolkien es genial para crear un mundo, pero lo que no podemos decir es que lo haga con elementos originales. El problema quizá es que es lo que más nos ha quedado como referente de fantasía y lo comparamos con él, pero las sagas o las leyendas de nibelungos tienen elementos comunes.

Peto
22/02/2010, 16:22
Bueno, yo no creo que sean comparables. No es por hacer de menos a Ende, pero es que Tolkien es mucho Tolkien.

Sin embargo, a cada uno lo suyo. Yo antes de dar el paso de leer el señor de los anillos di cuatro pasos que hicieron que me apeteciera liarme la manta a la cabeza con una historia que llenaba ¡tres libros!. Esos cuatro pasos fueron, por este orden:

Jim Botón y Lucas el Maquinista
La Historia Interminable
Momo
El Hobbit

Los primeros tres son de Ende y fueron los embajadores del mundo de la fantasía escrita al país de Peto ;) Y tengo que decir que cuando regalé mis libros hace dos semanas, La historia Interminable se quedó en casa (es que es ¡a dos colores!) y Momo se volvió de la caja cuando ya la dejaba. Los dos los conservo desde que tenía, no sé, 10-12 años... Jim Botton, tal vez el más infantil, tal vez al que más cariño le tengo, murió (o desapareció en combate) en sus funciones de embajador del mundo de la fantasía escrita a los países de mis sobrinos. No pierdo la esperanza de recuperarlo y si no es él, alguna de sus reencarnaciones volverá a casa a hacer los honores con mis hijos.

file:///C:/DOCUME%7E1/Alberto/CONFIG%7E1/Temp/moz-screenshot.pnghttp://img2.mlstatic.com/jm/img?s=MLA&f=71933980_7655.jpg&v=I(Este era el mío.)

En Scribd lo tienen http://www.scribd.com/doc/7018431/Ende-Jim-Boton-y-Lucas-El-Maquinista

Lo dicho, Tolkien es mucho Tolkien, quizas sea dios, pero Ende, entre los niños, Ende es su profeta.

Y no tengo nada más que decir.

Bueno sí, aunque no viene al caso. El Hobbit!! Uno de los libros en los que más se pierde con la traducción. Qué inglés más acogedor y más "envuelto" usa Tolkien para este cuento. Tan distinto de la trilogía...

garden
22/02/2010, 16:39
Que nadie se moleste, pero a mí ni Tolkien ni Ende... La literatura es amplia y hay lugar para todos los gustos.

Concretamente "La historia interminable" de Ende se me hizo interminable. Insoportable.
Recuerdo que leer ese libro era un sufrimiento. La fantasía por la fantasía, y con tanta fantasía rebuscada no es de mi agrado.
Y con Tolkien me pasó lo mismo, aunque quizás Tolkien añada un toque un poco más personal, y más reflexivo, a sus obras.

Faisanes
22/02/2010, 17:28
Y sin embargo en La historia interminable sí hay varios elementos totalmente originales.

Uno de ellos es el enemigo. No cabe duda de que el imaginario de Tolkien creó enemigos formidables y carismáticos, desde el mago Saruman a los Uruk-hai, los terroríficos Nazgûl y, por supuesto, el líder de todos ellos, el formidable Sauron. Pero todos estos terribles antagonistas solo prometen sufrimiento, dolor y agonía.
Ende nos propone algo aún peor, Ende nos propone La Nada, la no existencia, ni siquiera de la muerte. En mi opinión, solo por eso Ende ya se merece el reconocimiento que tiene.

Por otro lado, sin duda Ende fue influenciado por Tolkien, y Tolkien por otros muchos autores, y estos a su vez por leyendas perdidas en el imaginario colectivo popular enraizado en siglos pasados, especialmente en toda la mitología celta. Y luego hay muchos recursos que ya forman parte de los tópicos sin saber de dónde nacieron y multitud de autores los toman para sus libros. Son, haciendo una referencia al western, como la pelea en el saloon, el asalto de los indios a la diligencia o el duelo de pistoleros al amanecer. Situaciones que prácticamente nunca se dieron en la realidad (salvo las peleas de borrachos en el saloon :p), pero que han pasado a ser parte del paisaje del far west en la imaginación colectiva tanto como los cactus del desierto. En el caso de la literatura fantástica los dragones, las arañas gigantes, el objeto mágico de poder inconmensurable o la invisibilidad son tan comunes como las pulgas en los perros, y su paternidad difícilmente podrá atribuirse a Tolkien. Habría que remontarse a los primeros autores de fantasía y aún más atrás, a la tradición oral de bardos y trovadores, a los cuentacuentos y a las leyendas populares, para hallar la raíz de muchas de estas ocurrencias, que a menudo atribuimos a la imaginación del autor pero que en no pocas ocasiones bebe de fuentes infinitamente más remotas y siempre anónimas. Así ocurre con seres de fantasía como los elfos, los orcos, trasgos, enanos, trolls y demás fauna del universo tolkeniano, tomados directamente de la mitología celta, escandinava y germana principalmente. No es lo único. En la obra de Tolkien pueden verse múltiples rastros de la leyenda germana del Anillo de los Nibelungos (aunque Tolkien siempre lo negó, pero la realidad es que la evidencia es clarísima para cualquiera que lea El señor de los anillos. Eso no le quita el menor mérito al maestro británico). El cantar de los Nibelungos data del siglo XIII y en él ya aparece una capa que otorga la invisibilidad, entre otros muchos detalles que luego se verían reflejados en las obras de Tolkien.

En mi opinión Ende y Tolkien son dos autores lo suficientemente diferentes y con personalidad propia como para ser comparados. Y en mi opinión también, ambos merecen ser disfrutados por igual, sin más consideraciones, porque es probable que Ende tomase ideas de Tolkien, pero quién sabe si realmente fue Tolkien quien las parió o a su vez se apropió de ellas al encontrarlas en otro autor o en la tradición popular. Y quién sabe si Ende en realidad no fue influenciado por Tolkien, sino que, como buen alemán que es, tomó esos referentes directamente de la mitología germánica.

En definitiva, no otorgo demasiada importancia a la paternidad de los... digamos, objetos o situaciones comunes, sino más bien a que se haga un buen uso de ellos. A lo largo de mi vida de lector me he encontrado con escritores que han demostrado mucha, muchísima imaginación, bastante más que Tolkien. Pero con eso no basta. Luego hay que saber qué hacer con ello, cómo encajar los elementos y cómo crear una historia que merezca la pena con todo ello.

Continuando con el símil que he empleado antes, si a mí me dan unos cuantos duelos de pistoleros, asaltos de diligencia y peleas en el saloon, solo conseguiré hacer con ello el spaghetti western más cutre, casposo y vomitivo. Si eso mismo se lo dan a John Ford, hará una maravilla del séptimo arte como La Diligencia.

Katxan: Quesíquesíque, que sí, creo que hablamos los dos de lo mismo, además sin levantar la voz, como debe ser. :-)

A una amiga, hace muchos, muchos años, le recomendé ESDLA diciéndole que era literatura pura. Y claro que a los duendes, trolls, gnomos y demás, no los inventó Tolkien, ni las tabletas de sopicaldo que son el origen de las sopas más o menos espesas, las tramas de quizás todos o la mayoría de cuentos y leyendas. Sí que pasó el Sr. Tolkien gran parte de su vida precisamente ahondando en el conocimiento de todos esos seres imaginarios, mitológicos, legendarios (especialmente, quiero recordar, de Escandinavia) pero (¡sorpresa!) con trazos de verosimilitud como con El Yeti, el licántropo (nuestro lobishome), etcétera. :-) Guardaba como oro en paño, bien colocado, cuanto llegaba a sus oídos o leía sobre estos temas. No sabía lo que cuentas sobre El Anillo de los Nibelungos y la negación de Tolkien a admitir nada (cuando tanto sus libros como El Anillo de los N., tienen las mismas raíces, las sagas germánicas y nórdicas, de las que, insisto, Tolkien era conocedor y amante); a veces, uno mismo es el que peor puede verse por dentro. La relación es obvia y para mí indudable; una relación no es una coincidencia hasta en los nombres, eso también hay que tenerlo en cuenta. :-)

Sucede que, luego de releer ESDLA (quizás es el libro que haya releído en menor número de años entre la primera y la segunda vez), leí La Historia... Los puntos en común son, eran más de los apuntados a mi comentario de Tébar, pero no quería hacer tediosa mi nota. Eso es lo único que me desagradó, del artículo de Tébar en el que me dio por pensar que no sólo los comparaba (que no hay por qué) sino que los equiparaba.

Es una forma corriente de hablar, lo de éste es mejor que aquél, y similares, pero creo que nunca escribí ni escribiré algo así.:-) Cada uno es cada uno y cada cual es cada cual (ahí tienes a nuestro amigo Garden, lector inveterado, que ya advierte que no le gustó ni el uno ni el otro:-)). Leí yo Momo y otro más, de Ende, además de esta su Historia. Me gustaría, me habría gustado comentar con él lo que en el billete yo apuntaba, en lugar de colgarlo en un diario... En tres o cuatro párrafos, tampoco puedes explicarte, más si eres de dudar enseguida, como soy yo. Releo el texto, y pienso que supe resumir lo que quería decir. :-)

Sin mucho que ver, leyéndote sobre influencias, pensé en Lovecraft... A ése sí que parece que su ciencia era infusa, pues creaba historias nuevas y hasta la forma de expresarlas, la técnica. Pero eso es otro tema.

Un saludo, Katxan Ford almeriense. ;)