Maldoror
13/07/2013, 13:03
Intentando encontrar el nuevo prefacio de la edición que se dice definitiva (edición canónica, dicen) me encontré con algunos artículos de traductores, y una web argentina de traducción.
Me llamó la atención el poco respeto mostrado por el autor del artículo, Guillermo Piro, traductor también de El Gatopardo, que hacía una innecesaria crítica a otras traducciones, en beneficio de la última, la de Ricardo Pochtar, un compatriota. Piro hace, además, una impresentable calificación (o mejor, descalificación) de las traducciones de los españoles en general en beneficio de la de los argentinos. Una ofensa gratuita, por lo genérica, pero me temo que no es circunstancial, parece que se repite (si comprobáis algún artículo más en la web del traductor veréis que es bastante polémico).
Siempre me ha parecido que los que leemos traducciones estamos en manos de la habilidad, conocimiento y calidad artística del traductor. Y también el autor está en sus manos. Es una labor delicada, compleja y que exige tanto conocimientos amplísimos en los dos idiomas como, cuando se trata de creaciones artísticas, un talento artístico notable para que la traducción pueda conservar la calidad del original, o incluso mejorarlo, que de todo hay.
El artículo objeto principal de este hilo, es sobre la traducción de El Gatopardo. El pdf es un compendio de varios autores sobre la obra, y, entre otras intervenciones, en la página 8 está la de Guillermo Piro que es la interesante, aunque el resto seguro que también interesa a quien le haya gustado la obra. Me ha llamado mucho la atención, por ejemplo, la traducción de Ingiotire il rospo que se cita en el artículo de Guillermo Piro (Notas al pie). Yo sé perfectamente a qué se refiere la expresión Tragarse el Sapo y, además, figura en el diccionario (Piro parece insinuar que esa expresión sólo tiene sentido en el español bonaerense). La traducción de Pochtar la sustituye por Tragar Quina, y no es lo mismo, me gusta mucho menos. Piro reprocha a Fernando Gutiérrez (de quien es la excelente traducción en la que, probablemente, hemos leído todos El Gatopardo) que ponga una nota al pie. Posiblemente sí sea innecesaria esa nota, pero no puede ser objeto especial de crítica, creo yo.
http://clubcalzada.files.wordpress.com/2010/12/dossier-gatopardo.pdf
En esta entrada, del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires, se comenta el artículo anterior. No dejar de leer las opiniones de otros traductores, alguno español, que se siente, con razón, gratuitamente humillado.
http://clubdetraductoresliterariosdebaires.blogspot.com.e s/2010/10/un-traductor-elogia-otro-traductor.html
Otro ejemplo de diatriba contra traductores (o editores) españoles, acerca de la traducción de la palabra bazooka, o lanzagranadas, lanzacohetes. A continuación, algunos otros artículos de Guillermo Piro. Se ve que es alguien polémico, no se calla una, e incluso diría yo que, muchas veces, busca y encuentra la polémica. Pero es interesante, creo, porque nos adentra, al menos a mí, bastante ignorante en éste como en otros tantos temas, en el mundo de la traducción.
http://clubdetraductoresliterariosdebaires.blogspot.com.e s/search/label/Guillermo%20Piro
Todo este debate viene a confirmarme algo que ya sabía/intuía. La extrema dificultad en hacer una traducción de calidad, en la que, para muchísimos libros, no es suficiente con conocer perfectamente el idioma.
Y, Off the record, interesante artículo, desde allende los mares, sobre las nuevas normas de la tilde (que yo, desde luego, voy a seguir poniendo, le pese a quien le pese :p):
http://clubdetraductoresliterariosdebaires.blogspot.com.e s/
Me llamó la atención el poco respeto mostrado por el autor del artículo, Guillermo Piro, traductor también de El Gatopardo, que hacía una innecesaria crítica a otras traducciones, en beneficio de la última, la de Ricardo Pochtar, un compatriota. Piro hace, además, una impresentable calificación (o mejor, descalificación) de las traducciones de los españoles en general en beneficio de la de los argentinos. Una ofensa gratuita, por lo genérica, pero me temo que no es circunstancial, parece que se repite (si comprobáis algún artículo más en la web del traductor veréis que es bastante polémico).
Siempre me ha parecido que los que leemos traducciones estamos en manos de la habilidad, conocimiento y calidad artística del traductor. Y también el autor está en sus manos. Es una labor delicada, compleja y que exige tanto conocimientos amplísimos en los dos idiomas como, cuando se trata de creaciones artísticas, un talento artístico notable para que la traducción pueda conservar la calidad del original, o incluso mejorarlo, que de todo hay.
El artículo objeto principal de este hilo, es sobre la traducción de El Gatopardo. El pdf es un compendio de varios autores sobre la obra, y, entre otras intervenciones, en la página 8 está la de Guillermo Piro que es la interesante, aunque el resto seguro que también interesa a quien le haya gustado la obra. Me ha llamado mucho la atención, por ejemplo, la traducción de Ingiotire il rospo que se cita en el artículo de Guillermo Piro (Notas al pie). Yo sé perfectamente a qué se refiere la expresión Tragarse el Sapo y, además, figura en el diccionario (Piro parece insinuar que esa expresión sólo tiene sentido en el español bonaerense). La traducción de Pochtar la sustituye por Tragar Quina, y no es lo mismo, me gusta mucho menos. Piro reprocha a Fernando Gutiérrez (de quien es la excelente traducción en la que, probablemente, hemos leído todos El Gatopardo) que ponga una nota al pie. Posiblemente sí sea innecesaria esa nota, pero no puede ser objeto especial de crítica, creo yo.
http://clubcalzada.files.wordpress.com/2010/12/dossier-gatopardo.pdf
En esta entrada, del Club de Traductores Literarios de Buenos Aires, se comenta el artículo anterior. No dejar de leer las opiniones de otros traductores, alguno español, que se siente, con razón, gratuitamente humillado.
http://clubdetraductoresliterariosdebaires.blogspot.com.e s/2010/10/un-traductor-elogia-otro-traductor.html
Otro ejemplo de diatriba contra traductores (o editores) españoles, acerca de la traducción de la palabra bazooka, o lanzagranadas, lanzacohetes. A continuación, algunos otros artículos de Guillermo Piro. Se ve que es alguien polémico, no se calla una, e incluso diría yo que, muchas veces, busca y encuentra la polémica. Pero es interesante, creo, porque nos adentra, al menos a mí, bastante ignorante en éste como en otros tantos temas, en el mundo de la traducción.
http://clubdetraductoresliterariosdebaires.blogspot.com.e s/search/label/Guillermo%20Piro
Todo este debate viene a confirmarme algo que ya sabía/intuía. La extrema dificultad en hacer una traducción de calidad, en la que, para muchísimos libros, no es suficiente con conocer perfectamente el idioma.
Y, Off the record, interesante artículo, desde allende los mares, sobre las nuevas normas de la tilde (que yo, desde luego, voy a seguir poniendo, le pese a quien le pese :p):
http://clubdetraductoresliterariosdebaires.blogspot.com.e s/