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Ver la versión completa : superventas



pemilover
17/01/2013, 08:17
http://noticias.lainformacion.com/arte-cultura-y-espectaculos/literatura/si-vendes-entre-1-000-y-4-000-e-books-ya-eres-un-escritor-superventas_6U8aFsMlDVX1woz1eL74C/

Faisanes
18/01/2013, 22:34
http://noticias.lainformacion.com/arte-cultura-y-espectaculos/literatura/si-vendes-entre-1-000-y-4-000-e-books-ya-eres-un-escritor-superventas_6U8aFsMlDVX1woz1eL74C/

Es algo inquietante, ver que se venden tan pocos libros digitales... Y que Amazon no dé sus datos de ventas...


Muy inquietante, alarmante. Es algo, lo del control de ventas de ediciones digitales, a lo que he dado muchas vueltas.

De siempre fue difícil el saber a ciencia cierta si una editorial convencional vendía lo que declaraba tanto al autor como a Hacienda a través de su contabilidad, como a sus propios accionistas. La trampa, tentadora, era fácil, muy fácil... Gente, escritores hubo y hay convencidos hasta la médula de que les robaban, las casas editoras. Alguno o algunos, llegaron al suicidio (me viene a la cabeza Salgari, el primero de una larga lista), abrumados por sus deudas y creídos de que no debían pasar dificultades económicas. Otros, locos adorables, independientes, no sabemos si dudaban o no de la honradez de sus editores, pero no se quejaban y comían y cenaban con ellos, teniéndolos por amigos hasta íntimos. Me viene a la memoria, como caso extremo, mi venerado don Ciro Bayo, que nunca cobró un céntimo por sus obras publicadas; ni reclamó siquiera pago alguno; el editor se lucraría, sonriente y bien cebado, sin saber que don Ciro murió en la miseria, poco antes de acabar nuestra última guerra civil. (Eso no quita para que hoy, amparados en una legalísima ley -que dice que si no se presentan derechohabientes en equis tiempo, los derechos pasan a la SGAE o a CEDRO; a esta última en el caso de los libros-), Cedro cobre por cada ejemplar vendido de, por ejemplo, su Lazarillo Español. Que ni siquiera sea libre de derechos de autor, su producción por la que no cobró ni un duro; ni una peseta.

En el caso de Amazon, en lo digital y en papel (no digamos ya de cualquier otra inferior, que venda en digital), con autores de todo el globo centralizados en el eje de su cilindro que gira vertiginoso, ¿quién podría controlarles, quién les controla o controlará? Está claro que nadie. Nadie.

Si ellos dicen que vendieron diez, o veinte, o cien, el autor no tiene forma de comprobar si fueron más, ninguna. Sólo podría hacer una (cara) prueba, comprando p.e. 880 ejemplares, poco a poco (con un fedatario al lado, levantando acta, por supuesto), y viendo si luego le pagaban por ese número o más; y hasta ahí, podrían alegar un fallo informático, y solucionada la cosa... No. No hay forma de asegurarse de si lo que le cuentan a uno, es o no exactamente la verdad y la realidad... La informática permite infinidad de posibilidades, ajustes que pueden dirigir sólo equis altos directivos, tanto en papel como en digital; aunque los libros electrónicos, que viajan por el aire o por cables, insustanciales, virtuales (con los texters, con la informática, descubrimos que el libro era el continente, lo literario, que en sí es algo ideal, cerebral, no solamente la tinta negra sobre el papel), son algo más fácil de moldear, en varios sentidos. Por esa cualidad, se consiguen decenas de miles de libros obsoletos (en inglés) por el precio de un CD o DVD baratos; de ahí que exista lo que se conoce (a saber por qué) por piratería.

En la realización de un libro (hablo de los de papel), hasta no ha mucho, desde el manuscrito (a partir de la mecanografía y en adelante, se debió eliminar ese sustantivo, usando sólo original), a su presentación en las librerías, quiero recordar que eran imprescindibles 12 ó 13 pasos (me los sabía de memoria pero ahora no los recuerdo), cada uno especial, labores que se pasaban de padres a hijos en las mismas editoriales y/o imprentas o encuadernaciones... Luego vino el computer to plate, y con los PCs y los programas de tratamiento de textos, la cosa se quedó en una eventual y una imprentilla; con el print by order, las editoriales no tienen ya que usar ni de almacén. Hay máquinas que sin ser monstruosas en volumen, en algunas universidades de U.S.A., ofrecen en minutos el libro que uno pide y paga...

Ya de los libros digitales, casi no hace falta añadir más a lo dicho... No es precisa ni la eventual.

En el placer está el castigo... Así andan las editoriales, los autores y los lectores... Es un guirigay de orates... No seré ni soy yo quien osara decir que tiene la solución, ni que siquiera lo ve claro...

Lo que tengo claro es que cuando leo sobre ventas en digital, vuelvo a mis quizás paranoias, en la creencia de que amañar esas cifras, es juego de niños, de niños menores de un año. :)

Un saludo. ;)