katxan
24/08/2008, 06:52
- Europeana, la biblioteca digital europea, empezará a funcionar en noviembre - Esta biblioteca digital se construye con las aportaciones de grandes instituciones europeas - Las bibliotecas europeas atesoran más de 2.500 millones de libros, pero apenas un 1% de este material está digitalizado
CONSULTAR el primer libro impreso -la Biblia de Gutenberg- disfrutar de las voces de María Callas o Jacques Brel, o contemplar las más geniales obras de arte, como la Mona Lisa, Las Meninas o el Guernica. Tener ese impagable patrimonio cultural a un sólo golpe ratón y en una única dirección electrónica está cada vez más cerca. Será posible cuando Europeana, la Biblioteca Digital Europea, sea una realidad.
Y no tardará. En noviembre estará en marcha un prototipo de esta biblioteca en línea y sin límite que se construye con aportaciones de un centenar de las grandes instituciones culturales europeas, como el Louvre, El Prado, el Institut National de l"audiovisuel francés o la Biblioteca Británica. El sueño de tener todo el conocimiento y la creación europea accesible desde cualquier ordenador y en cualquier instante empieza a ser realidad este otoño.
http://www.lectoreselectronicos.com/images/nireak/europeana.jpg
Se pone en marcha con dos millones de documento digitales -libros, música, pinturas, fotografías, películas, mapas, manuscritos y todo tipo de publicaciones-, pero sus promotores quieren más entusiasmo y más inversiones de los países de la UE para hacer plenamente accesible por vía digital este rico patrimonio. Se lanzará en inglés, francés y alemán, para ampliarse después a todas las lenguas de la UE. Se pretende que en dos años la base documental haya crecido hasta los seis millones de documentos digitales.
Se calcula que las bibliotecas europeas atesoran más de 2.500 millones libros, pero apenas un 1% de este material está digitalizado. La Comisión Europea insta así a los Estados miembros de la UE a hacer más para que las obras digitalizadas puedan ser consultadas en línea.
«La Biblioteca Digital Europea brindará un modo rápido y fácil para que la gente acceda a los libros y al arte europeos, tanto en su país como en el extranjero. Permitirá, por ejemplo que un estudiante checo busque en la Biblioteca Británica sin tener que ir a Londres o un amante del arte irlandés pueda ver de cerca la Mona Lisa sin tener que hacer una larga cola para entrar en el Louvre» ha declarado Viviane Reding, Comisaria comunitaria de Sociedad de la Información y Medios de Comunicación.
Inversión
«Aunque los Estados miembros han registrado grandes progresos en lo que respecta a la difusión de contenidos culturales en Internet, son necesarias mayores inversiones públicas y privadas para agilizar la digitalización» destaca Reding, empeñada el que proyectoEuropeana sea una realidad «antes de acabar el año».
La Comisión insta a los Estados europeos a aumentar sus capacidades de digitalización.
Quiere que el sector público y el privado aúnen fuerzas y recursos y plantea sus prioridades: asignar mayores fondos, además de planes sobre la cantidad de materiales que se va a digitalizar; aplicar unas normas comunes para que las distintas bases de datos y fuentes sean compatibles y sirvan para Europeana, y resolver los diversos problemas sobre los derechos de autor, sobre todo las obras cuyos derechos no se pueden encontrar a efectos de la autorización de la digitalización.
CONSULTAR el primer libro impreso -la Biblia de Gutenberg- disfrutar de las voces de María Callas o Jacques Brel, o contemplar las más geniales obras de arte, como la Mona Lisa, Las Meninas o el Guernica. Tener ese impagable patrimonio cultural a un sólo golpe ratón y en una única dirección electrónica está cada vez más cerca. Será posible cuando Europeana, la Biblioteca Digital Europea, sea una realidad.
Y no tardará. En noviembre estará en marcha un prototipo de esta biblioteca en línea y sin límite que se construye con aportaciones de un centenar de las grandes instituciones culturales europeas, como el Louvre, El Prado, el Institut National de l"audiovisuel francés o la Biblioteca Británica. El sueño de tener todo el conocimiento y la creación europea accesible desde cualquier ordenador y en cualquier instante empieza a ser realidad este otoño.
http://www.lectoreselectronicos.com/images/nireak/europeana.jpg
Se pone en marcha con dos millones de documento digitales -libros, música, pinturas, fotografías, películas, mapas, manuscritos y todo tipo de publicaciones-, pero sus promotores quieren más entusiasmo y más inversiones de los países de la UE para hacer plenamente accesible por vía digital este rico patrimonio. Se lanzará en inglés, francés y alemán, para ampliarse después a todas las lenguas de la UE. Se pretende que en dos años la base documental haya crecido hasta los seis millones de documentos digitales.
Se calcula que las bibliotecas europeas atesoran más de 2.500 millones libros, pero apenas un 1% de este material está digitalizado. La Comisión Europea insta así a los Estados miembros de la UE a hacer más para que las obras digitalizadas puedan ser consultadas en línea.
«La Biblioteca Digital Europea brindará un modo rápido y fácil para que la gente acceda a los libros y al arte europeos, tanto en su país como en el extranjero. Permitirá, por ejemplo que un estudiante checo busque en la Biblioteca Británica sin tener que ir a Londres o un amante del arte irlandés pueda ver de cerca la Mona Lisa sin tener que hacer una larga cola para entrar en el Louvre» ha declarado Viviane Reding, Comisaria comunitaria de Sociedad de la Información y Medios de Comunicación.
Inversión
«Aunque los Estados miembros han registrado grandes progresos en lo que respecta a la difusión de contenidos culturales en Internet, son necesarias mayores inversiones públicas y privadas para agilizar la digitalización» destaca Reding, empeñada el que proyectoEuropeana sea una realidad «antes de acabar el año».
La Comisión insta a los Estados europeos a aumentar sus capacidades de digitalización.
Quiere que el sector público y el privado aúnen fuerzas y recursos y plantea sus prioridades: asignar mayores fondos, además de planes sobre la cantidad de materiales que se va a digitalizar; aplicar unas normas comunes para que las distintas bases de datos y fuentes sean compatibles y sirvan para Europeana, y resolver los diversos problemas sobre los derechos de autor, sobre todo las obras cuyos derechos no se pueden encontrar a efectos de la autorización de la digitalización.