Ver la Versión Completa : El diario El País habla hoy de los e readers
Catamarán
09/04/2009, 12:40
Hoy el autor José Antonio Millán escribe en El País un extenso artículo de opinión sobre los lectores electrónicos y la lectura en pantallas. Resumen: bienvenidos, pero no será lo mismo que leer un libro o un periódico en papel. Es una cuestión de psicología cognitiva: el volumen de un libro, las diferentes tipografías de un periodico permiten al lector moverse mejor sobre esos soportes que sobre las pantallas.
Dice además, que el lector incluso puede meditar mejor cuando lee sobre papel que sobre la pantalla, y añade lo que tanto se ha dicho del lector de e readers o de internet: que es un lector de picoteo, "promiscuo, diverso y volátil".
Puede ser: pero los jóvenes de ahora no leen papel. La psicología cognitiva debería estudiar cómo va a evolucionar la lectura pues ellos son los que van a determinar la forma de leer del futuro. Ellos son los lectores del futuro, y lo harán en pantallas, sean e books y ordenadores, iPhones o netbooks. Siempre que leo estos artículos pienso en la edad del articulista. No me hace falta mirar en Wikipedia: el hilo de los contenidos puedo decir si tiene más de 40 años, o menos. Incluso si tiene más de 30 años o menos.
Puede leerse el ensayo de Millán en
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Leer/papel/elpepuopi/20090409elpepiopi_13/Tes
ultimate_gatsu
09/04/2009, 13:56
No me gusta el articulo muchas chorradas como lo de preferir llevar un solo libro o que es mejor uno sobre papel para ver cuantas hojas quedan segun el tocho de papel que nos quede a la derecha, como va a ser mas pobre ver cuantas hojas nos quedan con el numero exacto que con a ojo de buen cubero. Y mas cosas pero ya lo diran los demas seguro xD
Yo tengo más de 40 años y no soy retrógrado en cuanto a tecnología. Es más, me encanta y ya me gustaría poder tener todos esos gadgets que veo a diario y que me hacen caer la baba. Todavía recuerdo mi primer ordenador a principio de los 80, un Dragon 32 (http://en.wikipedia.org/wiki/Dragon_32/64) que nadie sabía lo que era, que me costó un pastón, y que todos decían que para que quería eso. El Papyre es más potente que ese ordenador :o
No es cuestión de edad, si no de personas. El que es un imbécil con 20 años, casi con seguridad lo seguirá siendo con 80. Y el que es como yo, amante de los nuevos avances, seguro que con 80 seguirá con las mismas apetencias. No me imagino con 80 años deseando algo diferente. Solo me gustaría poder vivir más para ver lo que se avecina dentro de 50 años, o dar un pequeño salto en el tiempo si ello fuera posible :D
Lo que sí es cierto es que las generaciones que han crecido entre computadoras, pantallas, aparatos electrónicos diminutos y nanotecnología tiene una mayor facilidad para asimilar novedades, simplemente porque forman parte de su vida y se ve como algo natural que siempre ha estado ahí.
En cambio hay una generación que ha pasado prácticamente del televisor en blanco y negro con dos canales que había que cambiar con unas ruedas enormes acopladas al televisor a los netbooks, HTPCs, hologramas, plasmas, tecnología inalámbrica y móviles con millones de opciones en menos de una década y, desde luego, el impacto en ellos es mucho mayor y requieren de un mayor esfuerzo de adaptabilidad.
En el caso de los primeros, la tecnología se adopta de manera natural y sin ningún trauma por haber convivido con ella toda la vida, en el caso de los segundos hay un sector que trata de adaptarse con esfuerzo y otro que es renuente simplemente porque se trata de algo desconocido y que distorsiona mucho el modo de vida que existía hasta este momento. ¿Alguien se imagina a día de hoy la vida sin internet, sin centros comerciales o sin docenas de canales de televisión a nuestra disposición?
Y sin embargo todo esto es recientísimo, hasta ahora se había vivido sin necesidad de todas estas cosas. El problema es que han llegado de golpe, y arrollando, y hay quien, a veces con razón, se ha sentido agredido y muestra una actitud de rechazo. ¿por qué si alguien está contento con su televisión analógica se va a ver obligado a pagar un decodificador TDT?¿Por qué si alguien es feliz con sus VHS ahora se tiene que cambiar impepinablemente al DVD o el BLue-ray, o la pantalla LCD o la de plasma o la OLED...? ¿Qué derecho tiene el mercado a obligar al ciudadano a ir por el camino que le marcan las empresas?
En el caso del periodista sin embargo, sus razones quizá se deban más a lo que se ha dado en denominar "democratización de los recursos" que a su edad. Es el típico miedo de la industria a que alguien les coma el terreno. Y una vez más se hace imprescindible la comparación con la música. Hasta ahora, si un grupo quería grabar un disco debía convencer a una discográfica, firmar contratos leoninos donde cedían gran parte de sus derechos y su recaudación y aceptar la ingerencia de un productor en la creación y grabación de las canciones. Resultado: como las discográficas no dejan de ser negocios, acababan distorsionando y a veces destrozando inevitablemente muchas canciones con el objetivo de hacerlas comerciales, fácilmente vendibles y rentables. Siempre con unas pocas honrosas excepciones de pequeñas casas de discos independientes y undergrounds o en el caso de bandas ya consagradas con un prestigio tal que les permitía dictar sus condiciones a la discográfica en lugar de al revés.
En cambio a día de hoy, con la bajada de precios de la tecnología, cualquier grupo de música puede autofinanciarse y grabar un disco en condiciones modestas pero de calidad digna y publicitarla, distribuirla y regalarla o venderla en internet. Y todo ello sin necesidad de tener que pasar por el aro de las discográficas o tener que realizar costosas copias en cd.
Y detrás de la reticencia del mundo de los libros subyace un miedo parecido. No ya a la piratería, que es un miedo lógico para papeleras, editores y libreros, sino incluso, creo yo, para los propios escritores, que pueden llegar a ver cómo un ejército de autores aficionados (competencia, al fin y al cabo), independientemente de su calidad mayor o menor, tienen acceso a crear, distribuir y vender su obra sin necesidad de tener que convencer o pasar por el aro de una editorial. Iniciativas como lulu.com (http://www.lulu.com) o simplemente blogs o webs literarias democratizan el mundo de la literatura: ahora cualquiera puede crear y hacer llegar sus ideas al mundo sin restricciones económicas. Esto puede hacer que se descubran muchos nuevos valores que de otro modo habrían permanecido en el anonimato para siempre, pero a su vez puede tener un efecto secundario perverso en la industria (porque no deja de ser un negocio) literaria, y es que muchos autores mediocres encumbrados a la fama únicamente a base de inyectar dinero en publicidad quizá vean menoscabada su valía. Es decir, que quizá a unos cuantos ególatras de éstos se les pondrá en el sitio que les corresponde: el de unos juntaletras sin demasiado talento y nulo valor artístico.
Y lo mismo con los periódicos. ¿Qué futuro les espera a los periódicos impresos en un mundo globalizado con información en tiempo real?¿Cuántos ejemplares venderá El País dentro de diez años si desde nuestros dispositivos podemos recibir en tiempo real información de todas las partes del mundo? ¿Para qué voy a molestarme en comprar un enorme periódico si simplemente con suscribirme a media docena de canales de noticias -gratuitos- ya voy a tener lo mismo, gratis y mucho más inmediato? Sin duda el sector del periodismo también va a sufrir una revolución, y no será agradable para ellos. Supongo que con el tiempo las tiradas en papel serán mucho más reducidas (yo ya conozco a mucha gente que no compra el periódico, sino que se mete en internet media hora y se repasa tres o cuatro periódicos deteniéndose solo en las 4 ó 5 noticias que más le interesan y listo), los periódicos onlines serán gratuitos y se mantendrán mediante suscripciones a servicios extra (como acceso a la hemeroteca o a secciones específicas) y ello conllevará reducciones de plantilla. Ya me imagino las ruedas de prensa del futuro: en lugar de docenas de periodistas en una sala solo habrá uno de una agencia que luego venderá el reportaje a dos docenas de medios diferentes. O las comparecencias se harán por videoconferencia o cosas por el estilo.
No nos equivoquemos, los periodistas están tan acojonados como los demás, a fin de cuentas lo suyo no deja de ser letra impresa.
La última frase de Katxan lo resumen bastante bien y es por eso que podemos leer artículos sobre los e-reader que provengan de periódicos, pero también, debemos analizarlos y no dejarnos llevarnos por su opinión, porque muchas veces dirán tonterías como: "y el románticismo de pasar una hoja de un libro? o de coger el periódico por las mañanas? o de mirar cuánto queda para que nos acabemos el libro?" TONTERÍAS. Otras veces, sí que es verdad, que aceptarán la evolución de la literatura en general.
En mi opinión, éste periodista o en general El País, si piensan así, van muy mal, porque o se renuevan o mueren. Las ventajas que da un e-reader hablan por si solas. Así que lo mejor que podrían hacer es aceptar que en un futuro no muy lejano su industria de papel tendrá poquísima proyección.
Los argumentos del articulista (cuando al fin decide ir al meollo de la cuestión "¿No será lo mismo leer en ellos que leer en un libro o un periódico de papel? Sorprendentemente, no") son inconsistentes cuando no pueriles. Los resumo:
- no se puede conocer el tamaño del libro como ocurre con el soporte de papel.
- el lector-electrónico aplana el texto para la lectura de un periódico
- es un problema la convivencia de libros dispares en un sólo lector
- la distribución de libros en una mesa...
- la lectura en pantalla es "promiscua" e "inconstante"
Y poco más, adobado, como corresponde, con la alusión a algún "especialista" traído por los pelos. Valga como ejemplo:
"Una obra reciente de la psicóloga Maryanne Wolf, Proust y el calamar, nos recuerda que el acto de lectura no es natural: en él confluyen mecanismos cerebrales surgidos evolutivamente con otros fines, y de hecho el aprendizaje de la lectura cambia el cerebro del sujeto que la practica." ¡Gran hallazgo!
Como se verá mezcla la pantalla de un ordenador con páginas web, con la del lector; el problema de la lectura del periódico es cierto, pero más que solucionable... Y el resto es de risa. Otro ejemplo y termino:
"El papel, por el contrario, ata al lector a una obra determinada, pero eso no es necesariamente malo. Encerrados en un vagón de ferrocarril con un único libro, se nos plantea el reto de proseguir su lectura, aunque sea compleja, mientras que situados ante una proliferación de obras podríamos saltar a otra, y de ella a otra más, sin nunca terminar ninguna..."
Vamos el problema es que si tengo varios libros en mi lector no voy a leer ninguno. Llven´ndolo al absurdo este señor no podrá tener más de 5 libros en su casa !,
Quizás no tan hilarante sea su cargo:coordinador del informe La lectura en España.
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